QUÉ ES LA INSPIRACIÓN EN EL ARTE.
La inspiración artística es ‘recibir el aliento’ por parte del artista. El momento justo que hace que tenga la creatividad necesaria para realizar su arte.
Cómo decía Pablo Picasso, “el propósito del arte es el lavado del polvo de la vida cotidiana de nuestras almas”. Pero la inspiración artística es también trabajo, poner las condiciones necesarias para facilitar la concentración y crear hábitos que la potencien, como decía Picasso “que la inspiración te coja trabajando”
A veces puedes llegar a bloquearte, es verdad. Piensas que no vas a poder. Estás en blanco. Pero como decía Van Gogh, “si oyes una voz en tu interior que dice no puedes pintar, pinta por todos los medios, y esa voz se silenciará”.
CÓMO MANTENER LA INSPIRACIÓN SI ERES ARTISTA.
La inspiración del artista viene de la propia realidad que le rodea.
Nosotras, en nuestro trabajo con Ohkecopas, así lo hacemos. Pero interpretamos la realidad a nuestra manera. Cada artista busca la inspiración en unas cosas, que a otro le pasan desapercibidas o no son estimulantes.
La pintura se sueña, y nosotras soñamos mucho. El subconsciente y el surrealismo dan como resultado unas obras inefables y subjetivas.
Escena surrealista del “Perro Andaluz” de Luis Buñuel, con Dalí.
Queremos que las obras personales sean algo especial, un regalo original para los ojos, la mente y el espíritu que todos tenemos.
Para mantener la inspiración artística tienes que mantener el estímulo, enamorarte de lo que haces y probar siempre nuevas técnicas, y mejorar las que ya manejas con más soltura.
Además, no puedes dejar de aprender. Siempre hay cosas que no sabes y que enriquecerán tu trabajo en el futuro, y eso se reflejará en tu arte.
La inspiración del artista es también buscar el momento. Quizás, si estás bloqueado, no es el momento para realizar aquello que has pensado. Deja pasar el tiempo, cambia de actividad, rompe la rutina, y volverás con mejor ánimo.
En Acai proponemos cada proyecto con antelación de dos semanas, con el propósito de que el artista investigue, reflexione y diseñe con calma tanto el concepto como la forma y la técnica. Si decidimos trabajar con collage, haremos prácticas a priori con distintos papeles, plantillas, y transparencias según el diseño del artista.
FUENTES DE INSPIRACIÓN DEL ARTISTA
¿Dónde se puede inspirar el artista? ¿La inspiración en el arte se puede trabajar?
- Fíjate en lo que te rodea, en tu entorno. Lleva un cuaderno de notas dónde recoger todo aquello que te ha llamado la atención, y por qué. Es lo que ahora llamamos “sketchbook” con los alumnos de diseño.
- Haz un trabajo de introspección, para ello revisa tus notas, diarios o date un baño con velas.
- Mira en tu pasado. Piensa por qué empezaste a pintar y por qué lo haces, eso nos da plena consciencia de nuestra existencias.
- Relacionate con otras personas. En las buenas conversaciones con familiares o amigos se sacan mucha ideas artísticas estimulantes.
- Trabaja y trabaja. Como decía Picasso, “La inspiración existe pero debe encontrarse trabajando”.
Pintar parece fácil, pero no lo es. De todas formas la música y el acompañamiento del profesor pueden ser un estímulo y una liberación para el alumno.
Cuando tienes delante de ti el lienzo en blanco, debes saber crear arte desde cero. Degas decía que “La pintura es fácil cuando no sabes cómo pintar, pero muy difícil cuando sabes”.
A veces es duro, pero es bello. Tienes que escuchar a tu corazón. La inspiración siempre llega aunque a veces cueste más tiempo.
Y hacer todo con una sonrisa. Como decía Oscar Wilde, “El arte es lo único serio en el mundo. Y el artista es la única persona que nunca esta seria”. Estar con buen ánimo estimula, te relaje y te abre la mente. Favorece el momento creativo.
Así que ya sabes. Si eres artista, busca la inspiración en la realidad que te rodea. Hazla tuya. El único límite está en tu imaginación.
El zen – Dhyana en sánscrito – remonta a la experiencia de Buda Shakyamuni, quien realizó el despertar en la postura de zazen en el siglo VI DC. Esa experiencia se transmitió sin interrupción de maestro a discípulo, formando así la línea zen.
Hacer senderismo zen japonés, supone caminar en silencio, buscar la calma y percibir tanto el aire entre las ramas, o como cambian los colores en las distintas estaciones, hasta hacernos confidentes de los animales que no queremos dañar, y avanzar con respeto a la naturaleza. Esto puede resultar muy beneficioso y fomentar nuestra creatividad, e incluso encontrar la mística inspiración.
Su aspecto cultural y folclórico se conoce en occidente desde el principio del siglo viente, a través de diferentes prácticas como los artes marciales, la ceremonia de té, el arte floral o los famosos jardines japoneses etc. Pero incluso si la profundidad de su filosofía y la pureza de su estética atrajeron mucho a artistas, escritores y los filósofos, eso nunca dejó nacer una verdadera práctica, porque son solamente las frutas de una semilla plantada en la tierra japonesa algunos siglos atrás.
Pero ¿cuál es esta semilla? ¿Cuál es la fuente creativa de todas estos frutos?,
El Zazen. O lo que se le parece mucho “el ama de las cosas. “ Algo que nos conmueve y advierte que la belleza es efímera y el tiempo se nos escapa entre los dedos como la arena de un desierto”. Por tanto mejor dejar que fluya y escuchar. Escuchar nuestro palpitar y el de la naturaleza, si es posible.




