Academia Acai Sabadell


¿Y tu que ves? I

Personas como tú interpretan manchas cada día: En las nubes, en los arabescos de la tapicería, en la mancha de aceite del garaje…

¿Existen caras en las llamas, aparecen imágenes de Cristo en las paredes, hay rocas con forma humana o animal…?

¿Tienes poderes para descifrar mensajes encriptados o es producto de tu imaginación?

Aunque resulte chocante es el movimiento de los ojos lo que interpreta una o varias manchas. Los movimientos oculares que hacemos de forma espontánea, crean relaciones entre las manchas subjetivándolas y convirtiéndolas en propiedades reales. No perdamos de vista que la figura tomada en su conjunto de manchas puede tener otra estructura, en otra dirección, o ninguna en absoluto. De ahí que interpretemos en las nubes o las estrellas, la figura de una animal o humana, un carro…

Imagen 2

Imagen 3

Los movimientos espontáneos oculares efectúan una síntesis mental que es la que constituye el sentido de la figura a título de hipótesis. Estos movimientos se efectúan para saber si “saldrá”. Al mismo tiempo son objetivados en forma de “dirección hipotética” sobre la figura (Si vas al desierto de las ranas en Méjico ten por seguro que en sus rocas acabas viendo ranas desde un punto de vista concreto). Tanto las rocas como las montañas son susceptibles a visiones muy concretas, como monos, caras, cuerpos…

Imagen 4Imagen 5La cuestión es la siguiente: Una vez efectuado los movimientos, en la dirección adecuada va a cristalizar la imagen, como algo que en adelante provoque por si misma los movimientos que la fijan. Es decir: creas un recorrido con los ojos por vectores. Siguiendo esos puntos que el recorrido de tus ojos a preseleccionado – o marcado en el espacio – vuelves a ver la misma imagen en cuestión.

Por ejemplo, tumbados plácidamente mirando las nubes en compañía –si hay intención– , aparece una imagen, vemos en ellas en esas masas informes algunas formas subjetivas que nos figuran a caras, personas… Pero lo veo en imagen, es decir, no pierdo de vista que lo he proyectado libremente. Por tanto, los elementos representativos en la conciencia de un dibujo de manchas a tinta china no son propiamente figurativas, si no que los movimientos proyectados sobre ellos crean la imagen en nuestro cerebro.

Imagen 6

Yo no soy nubóloga para eso tendría que ser inglesa o japonesa, pero tomar el sol tumbada ante el espectáculo de las nubes me provoca una aburrimiento patológico, así que una de las actividades que inventa mi cerebro es descubrir formas constantemente cambiantes, por ejemplo, esculturas griegas a ciervos, de ciervos a truchas saltando… y sobretodo caras.

Sin-título-1

Lo sé, tiene un tinte romántico, como ver caras en la luna. Eso indica un grado alterado de la consciencia, no existen tales caras, como no existe esta cara en el suelo de Marte (Ver imagen inferior). Sin embargo, igual que cuando giramos el palito de la manzana –me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere…-, invocamos a la “suerte”. De la misma forma que vemos unas imágenes concretas –porque queremos- podemos rechazarlas con la misma suerte. Por fortuna no todos vemos las mismas imágenes en las mismas manchas, de eso trata el test de Rorschach, de interpretación a partir de ciertas manchas.

Imagen 8

La técnica de Rorschach, es un método proyectivo que se publicó por primera vez en 1991 por Herman Roschach (1884 – 1922). Las manchas se utilizan principalmente para evaluar la personalidad de los individuos. Consta de diez láminas que “representan” manchas de tinta cuya característica es su ambigüedad y falta de estructuración. Su simetría bilateral viene del doblado de la mancha y aunque no son manchas figurativas sus sombras son sugerentes, por eso en nuestro cerebro se dan lugar múltiples respuestas: -yo veo tal, yo veo cual…-­­ y a partir de las hipótesis y visiones, el psicólogo evalúa a la persona examinada bajo unos parámetros muy personales, concretamente de los años 20.

Imagen 9

Solo por curiosidad si queréis hacer vosotros mismos el test de Rorschach, tenéis este video a continuación.

Imagen 10

Leave a Reply

*

captcha *